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UN OBISPO CON UNA CLARA VISIÓN DE FUTURO

El día 30 de Julio de 1910 a las 7 de la tarde se bendijo y colocó la primera piedra del templo parroquial de Las Caldas, con la asistencia del Clero de las Caldas y parroquias limítrofes y del Alcalde y corporación del Concello de Canedo, en esta parroquia que cuenta con un censo de 1.500 habitantes y sólo con una pobre ermita alejada del núcleo de la población. Ya su antecesor el Excmo. Sr. D. Pascual Carrascosa había sentido la necesidad de dotar al núcleo denominado Puente Mayor de una Iglesia acorde con sus necesidades. Para ello había tenido ofrecimientos de los vecinos pero su falta de salud se lo impidió. En la visita Pastoral Monseñor D. Eustaquio Illundain vio la urgencia de construir este templo, pues se preveía que la población se triplicaría en pocos años. Para ello visitó al Alcalde de Canedo, que estimuló a los vecinos a mantener los ofrecimientos anteriores. Sin embargo, el Obispo quería comenzar cuanto antes, para lo cual sólo pedía un terreno, y eligió el más céntrico, no sólo para el actual núcleo de población sino con vistas al futuro. Las ofertas de los vecinos fueron pobres pero el las aceptó y agradeció.

Los planos fueron elaborados por el arquitecto de Bilbao D. José María Basterra con tres naves de estilo ojival (BOO Agosto de 1910) y dirigió las obras el arquitecto Sr. Vázquez Gulías, junto con el maestro Sr. Amor y el contratista Sr. Pintos que las ejecutan con inteligentes obreros. (BOO Diciembre 1913)

“La Iglesia de las Caldas (Puente Mayor) es sumamente bella, verdadera obra de arte toda de sillería, de estilo ojival primario, escaso de adornos, pero elegante en el trazado y uniforme en la ornamentación; de tres naves con cuatro arcos forneros, sumamente espaciosa la central y proporcionadísimas las laterales, de 8,0 metros de altura éstas y de 15 aquélla. Su largura es de 32 metros, por 32 de ancho. Faltando por construir un par de capillas, una a cada lado, midiendo el arco seis metros de largo y otros seis la fachada-torre con pórtico; hoy día al exterior, por el Poniente, no aparece toda la esbeltez y grandiosidad de la obra, por tener una fachada o cierre provisional.

El retablo del ábside o capilla mayor, único que hoy tiene, es de estilo ojival de más ornamentación que el templo, pero guardando proporción con él. Es obra del escultor Magariños, de Santiago. Artísticas vidrieras de mosaico y simbólicas embellecen el templo y cubren los rasgados ventanales del ábside y rosetones y ventanas de las naves.” (BOO de 1920 pg. 234)

CONSAGRACIÓN DE LA IGLESIA DE LAS CALDAS

Se llevó a cabo por su Excelencia Reverendísima el día 28 de Noviembre de 1920.

“Trasladadas las reliquias de los santos Venusto y Generoso el Sábado 27 a la tarde a una casa contigua, se llevaron procesionalmente al siguiente día al nuevo templo para colocarlas en el sepulcro del Altar Mayor; una vez allí hizo el Rvdmo. Prelado las ceremonias que prescribe el Pontifical Romano en la dedicación de los templos. Asistieron de ministros de esta ceremonia, así como en la Misa pontifical quea continuación celebró S.E. Ilustrísima, los muy ilustres señores Dignidades y Canónigos de la Catedral, señores Sarasa, Cougil, Carrascal, Degano, Leirós y Labayen, los Beneficiarios señores Rodrigo, Baltar y Tovar. Los alumnos internos de Sagrada Teología asistieron al acto, cantando con mucha afinación las antífonas y salmos propios de esta solemnidad, y la Santa Misa.

El acto comenzó a las ocho y terminó a las doce en punto.” (BOO de 1920 pg.234)

HOMENAJE AL RVDMO. PRELADO

Al término de la celebración las autoridades y feligreses sorprendieron al Prelado testimoniándole su gratitud.

“El Sr. Serantes, diputado provincial, dirigió un mensaje a su Excelencia Rvdma. en nombre de los vecinos del Puente. Mientras que unas niñas descorrían el mantón de Manila con que estaba tapada una hermosa lápida, colocada provisionalmente en un caballete en la explanada que media entre la carretera y el templo y en la que se leía: HOMENAJE DE GRATITUD AL EXCMO. Y RVMO. SEÑOR DOCTOR DON EUSTAQUIO ILUNDAIN Y ESTEBAN PRECLARO OBISPO DE ORENSE INSIGNE FUNDADOR DE ESTE MAGNIFICO TEMPLO EL DÍA DE SU INAUGURACIÓN. LOS FELIGRESES DE ESTA PARROQUIA. MCMXX”

El discurso del Sr. Serantes dice:

“Excmo. Sr.: Los vecinos de la Parroquia de Las Caldas, por iniciativa de una señora bondadosa, pretenden significar, en una lápida conmemorativa, la perdurable gratitud que sienten hacia V.E. por haber realizado esta obra, a cuya consagración solemnísima acabamos de asistir. Es modesto el homenaje. No corresponde, sin duda, a la magnitud del motivo que lo justifica. Sólo por el sentimiento colectivo que lo inspira puede hermanarse y estar aunado al alto valor moral, espiritual y material de la meritísima acción de V.E. Unida a otras muchas, prez y enaltecimiento de vuestro pontificado, deja por si sola en esta diócesis entre nosotros perenne memoria de su paso por ella.

Por esto yo os ruego, excelentísimo señor, en nombre de todos, que al descubrirse en este momento esa tabla de mármol, veáis sólo en la misma lo que el pensamiento nuestro aspira a condensar en su cincelada inscripción, no lo que plásticamente vale.

Vuestro nombre esclarecido por tantos motivos, maestro de tantas virtudes, queda ya soberanamente escrito en las piedras de este templo, grande en todo, en la idea que lo ha concebido y en la inteligencia y en la mano de los artífices que lo han dirigido y levantado, por generosa iniciativa de V.E. conjuntamente a este recuerdo vivo. Desea esta parroquia ligar permanentemente en esa sencilla lápida, encajada en una de estas columnas, el modesto pero elocuente testimonio del reconocimiento público de un pueblo agradecido, que, por lo que también tiene de virtud, es lo que puede rendir la preclara dignidad de V.E.

Aceptadlo, señor, tan humilde y sencillamente como se ofrece. Y en la elevación de vuestro nuevo destino, que pese a todas las consideraciones produce el hondo pesar de vuestra ausencia de entre nosotros, acompañe a V.E. constantemente, entre vuestras gratas remembranzas de su ejemplarísima vida pastoral, el recuerdo inextinguible de este momento en esta parroquia de Las Caldas, que elevará eternamente preces al altísimo por vuestro engrandecimiento.”

El Prelado emocionado, respondió agradecido. Por la tarde se celebró, acompañado de un gran número de fieles, el traslado del Santísimo de la antigua Iglesia a la nueva. Seguidamente un devoto ejercicio con la plática del señor Cura Párroco D. Germán F. Román, en la que dio gracias al Prelado, alentó a su feligresía. A continuación hizo la reserva el Obispo y se entonó un Te Deum por los seminaristas. (Cfr. BOO. Diciembre de 1920)

(Cfr. Dr. D, Laureano Tovar González, Ensayo biográfico del Excmo. Sr. Cardenal Illundain y Esteban, obispo que fue de Orense y Arzobispo de Sevilla. Editorial Aramburu (Pamplona 1.942) pg.129-134)

LOS SANTOS CUYAS RELIQUIAS CUSTODIA NUESTRO TEMPLO

Muy poco sabemos de la vida de estos santos cuyas reliquias custodia el ara del altar mayor de nuestro templo parroquial. Algunos datos nos recuerdan su valor y valentía para testimoniar la fe con su propia vida y son aliento para vivirla con el orgullo de quien se sabe acompañado por tan insignes testigos de Jesucristo.

SAN VENUSTO

Poco conocemos de su vida. Según los escasos datos forma parte de una veintena de mártires cordobeses que perecieron en los albores del s. IV bajo la persecución de Diocleciano. Constituido el Imperio Romano como una tetrarquía, España quedó dentro de la región gobernada por el césar Constancio, quien atenuó en las zonas de su mando las persecuciones a los cristianos, que tuvieron como instigador en el resto del Imperio al césar Galerio. Dada esta circunstancia, es de suponer que este martirio colectivo no sucediese antes del año 303, en el que aparecieron los tres primeros edictos, y que tuviera lugar en el 304, en el que un nuevo edicto imperial condenaba a los cristianos indiscriminadamente. El más conocido del grupo es San Zoilo pero el P. Flórez recoge, junto a este, 20 nombres, que son: Crescente, Julián, Nemesio, Fratria, Primitivo, Justino, Statheo, Novaciano, Clemente, Marcelino, Zedino, Félix, Venusto, Marcelo, Itálica, Lello, Capitón, Tinno, Timarco o Tusco y Silvano.

Su fiesta aparece en el santoral del día 22 de Mayo.

SAN GENEROSO

Aparece inscrito en el martirologio romano y se celebra el día 17 de Julio. Sólo consta que las reliquias del santo figuraban debajo del altar mayor de la Iglesia de San Lorenzo en la catedral de Tívoli. Nada conocemos de su vida. Solo algunas hipótesis para identificarlo. Para algunos es Generoso es el Obispo de Tívoli recordado por Pacomio, pero sin dar su nombre, que fue asesinado con su pueblo. En un friso que hay en la catedral de Tívoli, Generoso es representado como militar mientras confiesa la fe delante del juez.

Sobre las reliquias de estos mártires se asienta nuestra fe. Una fe que Santiago Apóstol predicó hasta el finisterrae y que hoy conservamos y somos llamados a testimoniar con la firmeza y valor de los mártires sobre cuyas reliquias cada día y cada domingo celebramos el Sacramento del amor, la Eucaristía, fuente y cumbre de nuestra vida y misión.

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